
No fue una feliz coincidencia, con toda intención Artex, la Empresa de promociones artísticas y literarias, realizó este 13 de agosto la reinauguración oficial de la recién remodelada Plaza Cultural El Sauce, ubicada allá donde se cruzan los caminos, en la Ave. 9na e/ 120 y 130, en el municipio Playa, La Habana.
Con una gala de lujo en saludo al cumpleaños 92 del padre mayor, Fidel, se abrieron nuevamente las puertas de un centro donde el arte vivo llena la noche y el día. El programa fue dedicado a los niños, por quienes el Líder Eterno de la Revolución Cubana trabajó incansablemente.
Entre el público estuvieron hijos, nietos y sobrinos de los trabajadores de Artex, empresa que en el 2019 cumple 30 años de creada, otro motivo de celebración. En el elenco de artistas, no por azar, también predominaron los chiquilines. Los ritmos y las temáticas fluyeron en un balance exquisito entre el blanco y el negro, lo afro y lo ibérico, lo clásico y lo popular.
Resultará inolvidable la jornada de reinauguración del Sauce por las actuaciones estelares de las compañías: Carnavaleando; Fusión Flamenca, de danza española; Imagen, y La Colmenita de Romerillo.
En el Centro Cultural El Sauce la cultura cubana se percibe por todos los sentidos, en el Restaurante-Galería, además de degustar exquisitos platos de la cocina criolla e internacional, se recrea la vista con la exposición de excelentes obras de artistas de la plástica cubana.
Cada noche a las 9.00, y de martes a sábado, El Sauce abre sus puertas para que prestigiosos artistas como Frank Delgado, Buena Fe, Kelvis Ochoa, Diana Fuentes, David Torrens, Descemer Bueno, Raúl Torres, Polito Ibáñez, entre otros… ofrezcan su Arte en Vivo. En las mañanas de domingo se ofrece un Espectáculo Infantil para cantar y jugar a partir de las 10:00 am. En las tardes, la invitación es del cantautor Frank Delgado y el actor Luís Alberto García, para bailar, reír y recordar a partir de las 5:00 en la Discotemba La Máquina de la Melancolía.
No fue precisamente el azar lo que marcó este 13 de agosto para la reinauguración de un centro donde se encuentra lo tan quimérico “bueno y barato”, o lo que es lo mismo, asequible a la gran mayoría trabajadora. Es el regalo de Artex para la gente humilde del pueblo: la gente de Fidel.