
Después de un decenio de liderazgo político, el ex-presidente ecuatoriano Rafael Correa Delgado no quiso mantenerse al margen de los sucesos más acuciantes del momento y ahora vuelve a dirigirse al público, pero esta vez no en calidad de representante de la escena política, sino de autor y conductor de su propio programa en RT (Rusia Today) en español.
Conversando con Correa es una tribuna realmente interesante, ya que rompe estereotipos y abre nuevos horizontes en un formato tan tradicional como el de la entrevista. Uno de los recién convidados a este intercambio público es el cantautor Silvio Rodríguez Domínguez, en una entrevista en la cual se destacó el rol de los artistas en los procesos revolucionarios.
En ese sentido, el co-fundador del Movimiento de la Nueva Trova Cubana opinó que éstos «son siempre apasionantes porque revuelven la realidad, la cuestionan, hacen avanzar el mundo en distintas direcciones».
Según el autor de ‟Ojalá‟, ‟El Necio‟, ‟Cita con Ángeles‟ y otras muchas canciones antológicas de la nueva canción cubana, es justamente en su interacción con los procesos político-sociales donde las distintas manifestaciones artísticas como la música, la fotografía, la danza, entre otras, «pueden ser usadas por artistas conscientes».
Al precisar este concepto de «artistas conscientes», el cantautor cubano explicó que son aquellos que, «además de querer dejar su testimonio, quieren comprometidamente hacer un aporte a esa cosa apasionante que está sucediendo en su realidad».
Una de las intenciones de Rafael Correa como anfitrión del programa, no es simplemente entrevistar a sus invitados, sino desarrollar diálogos profundos. Por esa razón, sus preguntas provocan ahondar en los pensamientos y los sentimientos, lo que provoca en el interlocutor de esta ocasión, reflexiones que bordean las interioridades de la filosofía que se manifiestan en un lenguaje poético.
«La conciencia es ya algo que le sucede al individuo, incluso antes de tener una vocación», apunto el cantautor, recordando su propia historia en la que, con tan solo 12 años, vivió la Revolución Cubana de 1959. Y añadió que él fue uno de los jóvenes que entendió a través de los velos que nos quitó la Revolución y, sobre todo, la palabra de Fidel, lo que era nuestro país, las necesidades que había y lo hermoso que era entregarse a trabajar por el bienestar de todos. «Aquella cosa que digo en una canción del niño que se arranca los juegos de un tirón, eso fue lo que nos pasó a nosotros: la realidad nos obligó a dar un salto».
El músico que nació a orillas de un río ─el Ariguanabo, en San Antonio de los Baños, actual provincia de Artemisa─ insistió que ser artista es un compromiso que se proyecta en dos direcciones: lo artístico y lo social. En tal sentido, puntualizó: «El arte tiene que ser revolucionario, pero si no es de calidad no es arte».
El compositor, cantante, guitarrista y poeta cubano profundizó en este tema, y subrayó la importancia de no tener solamente un compromiso con “lo social”, sino también «tener un compromiso con el arte».
En las alforjas de este autor musical hay canciones que dan fe de su concepción ideo-estética. Por ejemplo, las obras que compuso durante un viaje en el barco pesquero Playa Girón, en el cual estuvo casi cuatro meses cantando a los marineros que estaban llevando a cabo «un trabajo heroico» ya que, hasta el momento, no había una flota cubana de pesca.
En ese viaje enriquecedor, Silvio compartió el camarote con un pescador y cuando éste se iba a realizar la faena, el trovador se quedaba «solo con una grabadorita pequeña» y con tres casettes de 90 minutos, en los que grabó canciones que son odas al esfuerzo de aquellos trabajadores
Aquella experiencia le hizo madurar en el plano humano, artístico y revolucionario y reflexionar ─según sus palabras─ «cuál es el papel de lo que hago en medio de este gran movimiento de gente».
El dialogo entre Silvio Rodriguez y Rafael Correa fue extenso y profundo, y abordó otros temas de la realidad continental.