
Lo que hoy es para nosotros los cubanos una fiesta proletaria, motivo de júbilo y alegría, no siempre fue así.
Si nos atenemos a la significación léxica de los términos celebrar y conmemorar, en Cuba desde 1959 se realiza cada Primero de Mayo una verdadera celebración del Día Internacional de los Trabajadores.
Sin embargo, muchos obreros y campesinos cubanos ignoraban que existía ese Día dedicado a ellos y para los que la conocían, era ocasión de exigir reivindicaciones y derechos que les eran negados.
La fecha se estableció como acuerdo de la 2da Internacional, efectuada en París, para conmemorar cada año los trágicos sucesos acaecidos en la ciudad norteamericana de Chicago, en mayo de 1886, que costó la vida a varios trabajadores, de los miles que realizaban una huelga exigiendo, entre otros derechos, la jornada de ocho horas de labor.
En el siguiente video se abordan los hechos vinculados a los mártires de Chicago, condenados a la horca por exigir reivindicaciones para los trabajadores:
El incipiente proletariado cubano tuvo el honor histórico de haber participado en el estreno mundial de Día Internacional de los Trabajadores el primero de mayo de 1890, cuando el Círculo de Trabajadores de La Habana protagonizó un desfile que culminó con un acto al que asistieron más de 3 mil personas y una veintena de oradores.
Durante la seudorrepública la fecha no tuvo gran trascendencia hasta 1939 que la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) organiza por primera vez la conmemoración con un recorrido por varias calles y avenidas de La Habana que concluyó en el Parque Central donde hablaron algunos líderes obreros, entre ellos Lázaro Peña, secretario general de la CTC, quien hizo el resumen del mitin.
A partir de 1959 los cubanos tuvieron motivos para comenzar a celebrar el 1ro de Mayo y dejar de conmemorar, por lo que ese año la Plaza de la Revolución José Martí, que aún no era reconocida con ese nombre sino como Plaza Cívica de La Habana, reunió a más de un millón de personas.
Tuvo lugar un desfile que comenzó a las once de la mañana y concluyó cerca de la medianoche, con una concentración popular en la que usaron de la palabra unos quince oradores, entre ellos el entonces Comandante Raúl Castro, quien hizo el resumen. El máximo líder de la naciente Revolución, Fidel Castro, no se encontraba en esos momentos en el país, pues asistía a una importante reunión en Buenos Aires, Argentina.
Desde entonces se volvió tradicional ese tipo de acto en la Plaza, la forma simple y familiar con que se le denomina en Cuba a esa céntrica explanada, donde el pueblo se reúne junto a sus dirigentes cada 1ro de Mayo en el desfile más colorido, alegre y entusiasta de todo el año.
A continuación el Himno del 1 de Mayo: