
Con la palabra escrita o hablada, imágenes en movimiento o no, así esperamos que la prensa nos informe. Desde el inconsciente humano la vida se organiza mediante hábitos, que valoramos mejor cuando sentimos su ausencia.
Hoy que la tecnología rompe barreras de espacio y tiempo los periodistas cubanos tenemos nuevos retos para cumplir nuestra función social de trabajadores de la noticia.
Hace 127 años José Martí fundó el periódico Patria para armar a la nación con ideas incomodas para el coloniaje español, difíciles de entender para muchos criollos, pero a la larga, anunciantes de un futuro cercano y posible, que requería la unión colectiva para alcanzarlo.
Como entonces la manigua supo de mambises dignos, la historia de esta Isla recuerda acontecimientos que otros hombres proclamaron con hidalguía en la voz y en la tinta firme ante el vasallaje.
Como ellos, los de hoy consolidamos el terreno conquistado, la ética valiosa contra los maliciosos, la profesionalidad como aliada para criticar a tiempo, para salvar y no herir.
Desde nuestra trinchera de Radio Cadena Habana, la misma que permitió clandestinamente grabar por primera vez la marcha del 26 de Julio, la música cubana nos legitima y distingue, por su apego a las raíces de la nacionalidad cubana.
Cada sonido criollo colorea la palabra empeñada como diaristas comprometidos con el pueblo revolucionario que se identifica en cada frase, que escucha anhelante al entrevistado o especialista para aclarar nuevos temas.
El compromiso de este minuto de los periodistas cubanos sigue al lado de la unión y la defensa de las más nobles causas, son deberes que incomodan al enemigo y enaltecen a quienes trabajamos por todos y para el bien de todos.