
La música como lenguaje universal abrió las puertas del cuarto Simposio de Keracom en el municipio habanero de Marianao, que por estos días reúne a artistas profesionales y aficionados de la cerámica en la sede de ese proyecto comunitario en calle 41 esquina 82.
Hasta esos predios llegó la trovadora Hilda Liber para cantarle a la gracia de quienes con sus manos hacen el milagro de convertir el barro en figuras que nos acompañan en lo cotidiano de nuestras vidas.
Dedicado esta vez a los cinco siglos de nuestra ciudad, como cada año en igual fecha esta semana concurren, además, en la instalación muchas personas interesadas por este arte milenario para dialogar, conocer, intercambiar saberes y practicar lo aprendido en los talleres de Keracom.
El proyecto, que lideran Gladys Parrado y Ariel Curbelo, ha logrado insertar a niños y adolescentes del barrio Santa Felicia, en Marianao, en el aprendizaje de la cerámica a través de cursos anuales y de pequeños encuentros en el verano.
Durante este Cuarto Simposio, que concluye mañana sábado, han intervenido especialistas mediante conferencias sobre temáticas relevantes para la confección y acabado de la cerámica, mientras los alumnos habituales han elaborado varias piezas que se presentarán en una exposición colectiva.
Uno de los momentos más significativos de este evento tuvo lugar en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona donde estudiantes vinculados a la enseñanza artística expusieron sus obras en cerámica en una muestra dedicada al aniversario 500 de la capital cubana.
Asimismo cada jornada del certamen ha tenido la presencia de una feria popular de artesanía en la cual, representantes de otros proyectos de manualidades a partir de diferentes materiales, exhiben sus creaciones en la propia sede de Keracom.
Al cierre del Cuarto Simposio se inaugurará la exposición Manitas mágicas que permitirá apreciar el verdadero valor de este proyecto comunitario en su labor, durante varios años, con las nuevas generaciones de los barrios aledaños a ese colectivo.