
El 11 de septiembre de 1911 nació en Guanabacoa uno de los músicos más geniales que ha tenido Cuba en su fértil historia artística, Ignacio Jacinto Villa y Fernández, más conocido como Bola de Nieve. Todo un mito del siglo XX, este pianista, cantante y compositor hizo época en los escenarios del mundo donde fulguró con esa luz inigualable que emanaba de su gran sonrisa. Asia, Europa, Latinoamérica, y Estados Unidos se rindieron a sus historias antiguas y emocionantes, en un espectáculo sin igual que dejaba sorprendido y admirado al público de todas las latitudes.
La crisis lo obligó a trabajar para vivir e inició su carrera como pianista de filmes silentes en el cine Carral de Guanabacoa; más tarde logró ingresar en una orquesta lo que le trajo la experiencia del cabaret. Acompañó en el Hotel Sevilla a Rita Montaner y así surgió una amistad que trascendió lo artístico.En 1933 viajó a México, como pianista acompañante de la Montaner; dándose a conocer por primera vez como Bola de Nieve. Se presentaron en distintos escenarios y ciudades con notable éxito y en un momento de aquella gira Bola de Nieve comenzó sus actuaciones como solista. Y para una emisora radial.
De México dio el salto a Estados Unidos junto a Rita Montaner, Pedro Vargas y otros artistas, regresando en 1934 a México. En 1935 vuelve a Cuba y realiza un memorable espectáculo con Ernesto Lecuona. Más tarde viaja a Argentina, España, y Estados Unidos, comenzando de esta manera un constante ir y venir por los mejores escenarios de las grandes ciudades. En noviembre de 1948 participó en el concierto de música cubana ofrecido en el Carnegie Hall de Nueva York, y la crítica lo comparó con Maurice Chevaliery Nat King Cole.
En la década del 50 vuelve a Europa y Estados Unidos donde cosecha éxito tras éxito. En los años 60 Bola de Nieve realizó, por primera vez, giras por Checoslovaquia, Unión Soviética y República Popular China. En 1964 y 1966, vuelve a México donde gozaba de un sólido prestigio. En 1967 actúa en la Expo de Montreal, en el Pabellón de Cuba.
Cantaba en inglés, francés, italiano y portugués. Además de ser un intérprete singular, compuso piezas antológicas, como "Si me pudieras querer" o "Arroyito de mi casa". El público y los más grandes intelectuales hispanoamericanos tenían en una elevada estima su obra.
Falleció en Ciudad de México, el 2 de octubre de 1971.