
Cuando en el mundo el Primero de Mayo se traduce en jornada de manifestaciones contra los despidos masivos y para exigir el respeto a los derechos laborales; en Cuba, el Día Internacional de los Trabajadores se convierte en una fiesta de pueblo en respaldo al proyecto social cubano.
Más de 400 mil habaneros se movilizan para participar en el gran desfile el Día del Proletariado Mundial en la Plaza de la Revolución José Martí, de La Habana, para dar un contundente respaldo a la Revolución y a sus máximos líderes.
De este modo, el desfile del Primero de Mayo, se ratifica como la celebración más popular y multitudinaria que se realiza, cada año, en el país.
Esta ocasión no será diferente, a pesar de la escalada de agresiones, y el crecimiento de la persecución financiera contra Cuba, el retroceso, con pretextos absurdos, de las relaciones entre ambas naciones y la amenazade aplicar la Ley Helms Burton.
También daremos otra prueba de firmeza revolucionaria frente a nuestros problemas internos como la falta de ahorro, las ineficiencias administrativas, los incumplimientos de las exportaciones, así como las manifestaciones de ilegalidades y corrupción, las cuales son incompatibles con la Revolución.
La historia nos enseña que cuando hay unidad de objetivos y nación, todos los obstáculos pueden ser derribados. Por ello, tenemos muchas motivaciones para desfilar este Primero de Mayo en función de apoyar a nuestro presidente Miguel Díaz-Canel, y todas las conquistas alcanzadas en más de 60 años de Revolución, así como para de seguir reafirmando nuestra posición de continuidad y de apoyo al sistema social socialista, un sistema justo para todos los trabajadores cubanos.
Sin dudas, el Primero de Mayo se convertirá, nuevamente, en un espacio de reafirmación revolucionaria, en la que se reiterará que la principal fortaleza de esta nación continua siendo la unidad de sus hijos.