
La ópera del malandro, con música de Chico Buarque, será presentada el martes 21, a la una de la tarde, en Encuentros Cercanos con la música en el cine (Sala Caracol de la UNEAC, H y 17, Vedado)
La música constituye un elemento medular de la cultura en Brasil, y Chico Buarque de Holanda (Río de Janeiro, 1944), compositor, intérprete, guitarrista, poeta, narrador y dramaturgo, es, sin cuestionamiento alguno, una de sus personalidades más representativas.
En el cine brasileño ha estado muy presente la música de Chico. Por ejemplo, en Cuando llegue el carnaval (1972), de Carlos Diegues, hubo ocho canciones suyas. Un año más tarde, musicalizó Joanna, la francesa, también de Diegues, mientras que, “Oh, ¿qué será?” es el tema de Doña Flor y sus dos maridos (1975), filme de Bruno Barreto, inspirado en la novela homónima de Jorge Amado.
Como podemos apreciar, la música de Chico Buarque ha sido delicioso y nutriente jugo de las mejores películas brasileñas y, entre éstas, sobresale, brillantemente, La ópera del malandro (1986), de Ruy Guerra.
Chico Buarque, Orlando Senna y Ruy Guerra, fueron los autores del guión cinematográfico de La ópera del malandro, película en la cual los números musicales devienen fundamentales para su total comprensión. Las canciones que escuchamos aquí son: “O meu amor”, “Sentimental”, “Aquela mulher”, “Vivir de amor”, “Pedazo de mí”, “Tango no covil”, “Una cancao” e “Himno de la represión”. Al respecto, el realizador manifestó: «Quería que las canciones estuvieran integradas en la acción, si se eliminan, queda un hueco en la línea narrativa».
La historia que narra La ópera del malandro tiene como fondo el Río de Janeiro de 1942, bajo la dictadura de Getulio Vargas y, en esencia es ésta: Max Overseas, elegante, buen mozo, apasionado del cine negro, vive, como buen malandro, a expensas de Margot, cortesana y bailarina del cabaret Hamburgo, propiedad del alemán Otto Strudel; mas, a pesar de mantenerlo con “su trabajo”, Margot ama verdaderamente a Max. Como fuente de conflicto, para interponerse entre ambos, aparece en escena Lu, hija de Strudel, desmesuradamente calculadora y ambiciosa. En sus manos, Max es cual simple juguete. El elenco (Edson Celulari, Elba Ramalho, Claudia Ohana, Fabio Sabag y Ney Latorraca) se entregó, apasionadamente, a su trabajo.
En mi opinión, lo más vigoroso de La ópera del malandro es la música de Chico Buarque y su integración orgánica y perfecta a la trama.
En Mozambique, su país de origen, Ruy Guerra (1931) descubrió el cine a través de las comedias musicales en technicolor, hechas casi en serie, por la MGM. El cautivante género modeló, poco a poco, su gusto por el cine. Sin embargo, a raíz del estreno de La ópera del malandro, el cineasta declaró a los periodistas:
Hoy día pongo en cuestión los elementos de la película musical americana y su manera de “vender” una cierta imagen de la sociedad americana, pero no puedo olvidar que contiene todo lo maravilloso del cine…No sería honesto renegar de ese placer, aunque hoy cuestione la ideología que conlleva.
En el siguiente video nuestra Omara Portuondo interpreta, junto a Chico Buarque, "Oh, qué será, qué será"; tema que fuera incluido en el álbum Gracias, de Omara: