Pianista acompañante y solista, pedagoga, cantante lírica, Pura Ortiz (La Habana, 1935) es una persona admirable, tanto por su talento artístico, demostrado en su constante quehacer profesional en diversas esferas, como por sus cualidades humanas, donde sobresale su tenacidad en todo aquello que se haya propuesto asumir. Ella comenzó su carrera artística en 1951; poco más de diez años después ingresaba en la nómina de la Orquesta Sinfónica Nacional, con la cual, más adelante, ya se presentaría en calidad de solista.
En el primer lustro de los años sesenta, Pura Ortiz trabajó con la Orquesta Sinfónica de Córdova, España, con la que realizaría el montaje de varias óperas y de la zarzuela Cecilia Valdés, como señala, en su Diccionario, la musicóloga Alicia Valdés.
Pura, como pianista solista, se ha destacado en la interpretación de las contradanzas de Manuel Saumell, mientras que, asimismo, son importantes sus interpretaciones de la obra de Ignacio Cervantes, Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla. Pues bien, todo esto y mucho más, lo encontrará y disfrutará usted, estimado lector, en el documental Pura música –de la Productora de Audiovisuales Octavio Cortázar de la UNEAC–, con guión y dirección de Otto Braña; fotografía de Leandro Rodríguez; edición y diseño de banda sonora de Jorge Gómez, y Esther García en la dirección de producción.
Tanto en colores como en blanco y negro, a partir de material de archivo fílmico, fotos y planos en foto-fija, así como con el empleo de diversas entrevistas, con la propia Pura Ortiz como eje central del discurso fílmico, el documental posee la virtud de haber sabido reflejar, cabalmente la dimensión profesional y humana de Pura Ortiz.
Con precisión y amenidad, sin asomo alguno de pedantería, en el documental, Pura nos narra de sus fructíferas relaciones profesionales con Ernesto Lecuona, Ignacio Villa (Bola de Nieve), Manuel Duchezne Cuzán, Leo Brouwer, y de cuánto aprendió con cada una de estas insignes figuras, y cómo ella, incluso, estudió canto, para entender a los cantantes.
Por otra parte, para ofrecer valoraciones sobre la protagonista, en Pura Ortiz, son entrevistados el pianista Frank Fernández, el compositor Juan Piñera, las sopranos Gladys Puig y María Eugenia Barrios, y el tenor Bernardo Lichilín. También el documental nos muestra su casamiento con el actor René de la Cruz e interviene como entrevistado, su hijo Renecito, también actor.
Como es natural, la banda sonora es riquísima. Escuchamos, por ejemplo, a Pura Ortiz, al piano como solista, en “Danza del Tambor”, de Caturla, y “Crisantemo”, de Lecuona; mientras que la disfrutamos, como pianista acompañante del tenor Alberto Casas, en “E lucevan la Stelle“, de la ópera Tosca, de Puchini, o a la soprano María Eugenia Barrios y el tenor Bernardo Lichilín, en el dúo de La Viuda Alegre, de Franz Lehar.
Pues bien solo resta que usted, también, pueda disfrutar del visionado de éste magnífico documental de Otto Braña, el cual tuvo su estreno, el 31 de enero último, en la sala Villena de la UNEAC.