
La música folklórica santiaguera siempre estuvo presente en la raíces del joven músico Maikel Dinza, instrumentista, compositor, arreglista, cantante y líder de la orquesta Soneros de la juventud.
Su abuelo Chico Dinza integró la agrupación Los Bravos y la orquesta Chepín Chovén de Santiago de Cuba, ambos colectivos sonoros, fieles exponentes de nuestra identidad musical.
Graduado del instituto superior de arte en la especialidad de cello, desde el año 2011 Dinza desarrolla una carrera musical activa que le permitió acercarse a la música popular con especial énfasis en el bajo. La casa de los músicos Cubanos, Radio Cadena Habana se acerca a este joven creador denominado el renovador del son.
¿Porque apuestas por el bajo como instrumento musical siendo graduado de violonchelo?
Bueno soy hiperactivo y aunque estudié chelo, para mí el bajo rige un esquema rítmico y armónico de determinados formatos musicales y eso me atrapó siempre. Fui bajista de la orquesta Son 14, la banda de Cándido Fabre, integré también la nómina de Manolito Simonet y su trabuco y ejercí un tiempo como director musical de Yuli y Habana C, cuyo trabajo quedó plasmado en el CD Lo malo se va bailando.
¿Consideras que Soneros de la juventud propone un nuevo etilo sonoro?
Soneros de la juventud es un proyecto destinado a que la gente pueda entender la música cubana con un toque de modernidad, traer los géneros más tradicionales, con mucha valía y transcender siempre sobre la base del son, ir atrás y agregarle cosas nuevas, refrescarlo.
Pienso que hay un público necesitado de escuchar canciones, letras y poesías, que no solamente sea el dicharacho y lo más popular.
¿Estás inmerso en la lucha por el rescate del festival Matamoros Son de Santiago de Cuba?
Si, un grupo de artistas trabajamos por volver a recatar el festival Matamoros Son de Santiago de Cuba para lograr que en 2020 vuelva a florecer. Siento que es mi deber ya que crecí como músico y estamos a la sombra del maestro Adalberto Álvarez, Premio Nacional de la música de 2008.
Considerado el padre del son moderno, ya que en el son, existe un antes y un después, pues su aporte, renovación y rescate del género son relevantes. Considero que es importante apostar por esta música donde la gente pueda tener el son como variante.
En la feria internacional Cubadisco 2019 resultó reconocido y nominado, con el fonograma Pa que bailen to…
Pa que bailen to, es mi más reciente disco bajo el sello Unicornio de Producciones Abdala y con el auspicio del Instituto Cubano de la Música, el Centro de la Música Popular y la empresa francesa Joke and Buzz. En él está implícita la música bailable con una fuerte influencia del son tradicional y el sonido del oriente cubano. En la placa se escuchan temas musicales de mi autoría y otros populares como “Rumba como quiera” de Rolando Bergara y una singular versión sonera de “La Vida en rosa” del repertorio internacional.
¿Además de promover el disco trabajas en otros proyectos?
En la actualidad trabajo en la producción de un disco bajo el sello cubano Bismusic que será de dúos, donde estarán presentes Moisés Valle, Yumurí, Roberto Hernández, Robertón, el vocalista de la orquesta los Van Van y Alain Pérez, entre otros creadores que como yo ansían cantar canciones de otros tiempos.
Existe un gran esquema de músico jóvenes en nuestro país de mucha valía y hay que darle protagonismo, por eso mi agrupación se llama Soneros de la juventud para destacar el trabajo que hace la nueva generación de artistas para preservar, con aire contemporáneo, nuestro patrimonio musical.