Audio Real Internet - Radio Cadena Habana



Tres ¨bartoladas¨ por un módico precio

Fecha de Publicación: 2019-08-22 16:03:22


Benny Moré

En un recuerdo de la infancia, empañado por el ocre del envejecimiento, me llega la imagen de una anciana a la cual observaba todos los días, sentada en la sala de su hogar, escoltada por el rostro silencioso y enigmático que colgaba en la pared.

Tal vista era posible cuando transitaba por el frente de aquella casona que se me antojaba misteriosa, emplazada en la calle 44, entre las avenidas 27 y 29, actual municipio habanero de Playa.

En una ocasión extrañé su presencia  y cuando dejó de ser una sorpresa–por habitual–, comprendí que no la vería más. Entonces, con la natural curiosidad de la inocencia quise conocer más sobre la vieja señora.

El empeño no fue posible inmediato, ya que mi familia, con sus resabios aburguesados, coartaron la iniciativa con argumentos mal intencionados como insinuar que aquella era un vieja bruja descendiente del rey de una turbia secta africana, y que el joven de la foto era un empedernido bebedor, pernicioso mujeriego y asiduo camorrista.

Por fortuna la "leyenda negra” se difuminó como por encantamiento, cuando conocí a un integrante de la hueste que habitaba en la insondable morada.

Aficionados ambos al beisbol se hizo común que frecuentáramos los terrenos donde dirimíamos las escaramuzas deportivas inter-barrios. Y así– entre bolas y strikes– me informé que la motivadora de mi huroneo de otros años era Virginia Moré y el joven escudero de la foto, el primero de sus 18 hijos, nombrado Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez, conocido como Benny Moré, uno de los más trascendentales músicos cubanos.

Otro deporte –el ajedrez– me acercó más a la familia playera del bien llamado “Bárbaro del Ritmo”. Delfín Moré (sobrino del Benny) era un practicante sistemático del juego ciencia. Con el pretexto de librar algunos combates sobre el tablero escaqueado, me personé en su domicilio y después de algunos cotejos me llevó a conocer al padre – también llamado Delfín – que mantenía una peña de ajedrecistas aficionados.

Antes, mi anfitrión me aconsejó dejarme ganar al menos un par de partidas, si quería ser parte de aquella cofradía. El aviso me fue útil, ya que además de recibir una invitación a regresar, obtuve algunas historias breves sobre el “Sonero Mayor “, por el módico precio de perder dos partidas de ajedrez. 

No era tan neófito como lo pintan

Algunos hagiógrafos informales y poco instruidos han sublimado la sensibilidad musical innata del Benny Moré para justificar su conversión en«… una figura de síntesis, que cierra y resume brillantemente toda una época en el proceso histórico de nuestra música popular», como lo definió Leonardo Acosta.

Antes por el contrario, hay que advertir que este ídolo popular bebió de las fuentes auténticas del folclor afrocubano.  «Con los miembros del Casino de los Congos» – nos dice el musicógrafo Raúl Martínez Rodríguez –«no solo aprendió a tocar el insundi, los tambores de yuka, los de makutaybembé (…), sino también a interpretar el son, la guaracha y la rumba».

Más tarde, aprendió a tocar el tres y la guitarra.

En amplio periplo por diversas orquestas nacionales y foráneas, el músico nacido  el 24 de agosto de 1919, en el barrio Pueblo Nuevo del poblado de Santa Isabel de las Lajas, perteneciente a la jurisdicción de Cienfuegos, trabajó con profesionales de sólida formación musical, como Mariano Mércerón, Rafael de Paz y Dámaso Pérez Prado, con quienes asimiló un criterio moderno de las sonoridades de las mejores agrupaciones estadounidenses de tipo jazz-band.

Con absoluta razón, el cronista Rafael Lam afirmó que: «…Benny no era un músico de academia, pero tenía una escuela, la escuela de la calle, el oficio de muchos años, desde niño, tocando en donde sonaran cuatro latas.»

Las butifarras del Congo.

En 1940, Benny Moré viajó  escondido, indistintamente, en un tren y en un camión, a la Ciudad de La Habana, para conquistar con su voz el corazón de los capitalinos.

Antes de llegar a su destino, el polizón se bajó en el pueblo de Catalina de Güines,  a unos 50 kilómetros de la capital.  No se sabe si fue una escala obligada o fortuita, pero lo cierto es que allí existía un establecimiento donde se expendían fiambres y platos típicos de la cocina criolla, en su mayoría basados en la carne de puerco.

El dueño del lugar era Guillermo Armenteros, alias El “Congo”, un negro liberto, que vestía impecablemente de blanco. Se desconoce cuáles misterios del destino regentearon el encuentro del cocinero (Abakua de la potencia Obonékue Apapá Umoni Efí Ekueri Tongo) con el viajante  (descendiente de Ta Ramón Gundo Moré, primer rey que tuvo el Casino de los Congos).

Tal vez la cofradía religiosa intervino en la decisión de Armenteros de socorrer al andariego, obsequiándole con un platillo de butifarras  aderezada con una salsa de  su invención, el mismo manjar inspirador del son “Échale salsita”, de Ignacio Piñeiro.

Se asegura que el  “Congo”, le ofreció algún dinero para que pudiera seguir hasta La Habana.

Batallas contra el racismo

En los espacios histórico-geográficos en los que desplegó su acción aquel intérprete irrepetible, no resultaba fortuito tropezar con el flagelo del estigma racial. Pobre y negro, Benny afrontó en más  de una ocasión la felonía de ser tratado como un ser inferior por el color de la piel.

En una ocasión, en determinado cabaret habanero no dejaron pasar a José Antonio Méndez por su condición de negro, situación a la que Benny respondió con la clausura de su actuación en dicho lugar.

Más conocida y trascendente fue la ruptura con Ernesto Duarte, cotizado compositor y director de orquesta

Es sabido que a comienzos de los años 50 del pasado siglo, Benny Moré fue contratado por Radio Progreso para actuar con la orquesta del autor del conocido bolero  “Como fue”.

Desde los primeros momentos la asociación Moré-Duarte arrojó saldos artísticos y comerciales positivos, hasta que algunas desavenencias hizo colapsar la armonía entre ambos y provocó la ruptura.

Se cuenta que el popular intérprete desistió del proyecto cuando descubrió que Duarte mantenía otra orquesta integrada solo por blancos, para las presentaciones en la televisión, teatros, bailes y fiestas particulares. La exclusión del Benny a esas actividades  era motivada por ser afro- descendiente.



Envíenos su Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios *



Nombre Requerido*
Email Requerido*

Comentario Requerido*

Normas a los Comentarios
 - Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
 - No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
 - Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.




Directora General: Yolanda Paris Camino
Programación e Información: Miriam Isabel Rojas Calderón
Grupo Informativo: Dennys Medina la O


Redacción Digital

Editor Jefe: Félix A. Bolaños Leyva
Editores: Aralís Gómez González y Francisco Martínez Chao
Webmaster: Mabel Peña Styo
Traductora: Susel Esquivel

Contacto

Teléfonos: (537) 838-1670 (Pizarra)
- 7 838-1484 (Dirección)
Redacción Digital: 7832-4917
Cabina de Transmisiones: 7838-1478 y 7838-1479
Email: cadenahabana@cmch.icrt.cu
Sitio web: www.cadenahabana.icrt.cu



Copyright 2018 Radio Cadena Habana. Todos los Derechos Reservados