
Para muchos cubanos la canción política en Cuba, surgió en la década del 60 del pasado siglo, con el movimiento de la nueva trova, conocida por el contenido patriótico revolucionario, que sacaba a la palestra pública los cambios en el país.
Sin embargo, recientemente supe por Rodolfo Garay, nieto de Sindo Garay, y quizás el más sistemático y profundo estudioso de la obra de su abuelo, que el legendario bardo santiaguero, también incursionó en la canción política.
Fue a partir de 1901 cuando comenzó a adentrarse en esta temática musical con la canción “No se puede vivir así”, según el biógrafo Lino Betancourt, la primera composición sonora de corte antimperialista en América Latina.
Cuando en 1912 se produjo en Cuba, el hecho histórico conocido como el alzamiento de los independientes de color, protagonizado por negros y mulatos, fue Sindo Garay, el único compositor que hizo 3 temas vinculados con el hecho. Uno titulado “La Mulata Sandunguera”, otro “La profecía” y el tercero “La Clave a Maceo”.
En los tres hay una abierta declaración del pensamiento patriótico, político del connotado trovador y su parcialidad con el alzamiento de los Mulatos Independientes y sus objetivos.
Años después, dos de esos temas se usaron en uno de los mítines electorales de Alfredo Zayas, cuando hacía ingentes esfuerzos por alcanzar la presidencia, obtenida finalmente, luego de varios intentos, en 1920.
A ese mitin asistió Sindo Garay como invitado, quien contó que cuando Zayas llegó al lugar se dedicó durante varios minutos a dar palmaditas en la espalda y los hombros de los asistentes, en señal de camaradería y un poco de adulonería electorera. Cuando Zayas alcanzó al autor de “Perla Marina” y “La Bayamesa”, luego de unos entre comillas sinceros apretones de manos, le pregunto: «¿Es cierto que hiciste una canción a Maceo?» Ante la respuesta afirmativa del compositor, Zayas pidió escucharla en ese mismo momento a lo cual Sindo accedió, y, ni presto ni perezozo tomó su inseparable guitarra e interpretó “Clave a Maceo” y “La Profecía”.
Cuentan que, al entonces aspirante a Presidente de la República, no le hicieron gracia las composiciones por el alto contenido patriótico, y reaccionó con furia e incluso amenazó a Sindo: «Si tu quieres continuar dedicado al canto, hace falta que no sigas interpretando esas cancioncitas, por ahí».
“La Clave a Maceo”, es una muestra del dolor del autor por la crítica situación política que atravesaba la nación: “Pobre Cuba señor_ Tus montañas, tus praderas_ ¿Que se hicieron de los hombres_ que en tus campos sucumbieron?_ Esos nunca volverán_ ¡Ah!, si Maceo volviera a vivir_ Patria otra vez contemplara_ Y seguro la vergüenza lo matara_ El cubano se arreglara_ o él se volvería a morir”.
Por su parte “La profecía” dice: “Ayer decía mi porfecía _a un pueblo incauto que jamás creyó_ hoy se acrecentan amargas luchas_ que a Cuba matan sin compasión_ a, tiempo murieron Maceo y Martí_ si ellos vivieran y a su patria vieran_ tan negra la suerte, tan mal porvenir_ vislúmbralo cerca_ los tristes despojos_ los años que faltan_ sin patria y sin Dios” .En este texto además del patriotismo se observa la mirada futurista del autor quien vislumbró la situación de despojo, y miseria moral, que viviría la Patria durante la época de la República mediatizada.
Y en el caso de La Mujer Sandunguera, Sindo expone su filiación con el movimiento de los Independientes de color cuando cantó: La mujer más sandunguera y mas graciosa que he visto yo_ Nació en Oriente y el mismo diablo se la llevó_ Me recordaba en aquellos tiempos María La O_ Cuando arrastraba lindas cutaras, válgame Dios…. continuaba con un juego de palabras… “Con este si me voy, con este no voy yo. Y concluía: “Con Estenós, voy yo”. Sucede que Evaristo Estenós, fue uno de los principales líderes del Alzamiento de los independientes de color, con el cual Sindo se identificó. Las 3 canciones fueron una de las tantas maneras de Garay para protestar políticamente contra el régimen, y si las analizamos detenidamente, nada más parecido a un tema de corte político.
Gracias a un trabajo de investigación de Rodolfo Garay, el sello discográfico cubano EGREM recuperó las 3 obras, en la voz de autor, y hoy forman parte de su caudal sonoro, puesto a disposición de los amantes de la obra musical del bardo santiaguero, reconocido como uno de los más grandes trovadores cubanos de todos los tiempos.