
Dueña de un valioso patrimonio espiritual y material, Santiago de Cuba es la sede por el aniversario 65 del Día de la Rebeldía Nacional, este 26 de Julio. La hospitalidad, la alegría, la música y la rebeldía, conforman la identidad de un pueblo que sabe usar las armas o la guitarra según lo demande la vida.
Por sus calles, guitarra al hombro, nacieron cientos de estrellas de la música cubana y universal. Santiago es la cuna de la auténtica trova, del bolero, de un significativo movimiento coral y sonero; así como de importantes figuras del pentagrama, como Pepe Sánchez, Sindo Garay, Ñico Saquito, Pacho Alonso, y Enrique Bonne, entre muchos otros.
El gran Miguel Matamoros, otro santiaguero ilustre, dijo con gran acierto que los cantantes son de la loma y cantan en llano, aunque existen excepciones como el maestro Electo Rosell, Chepín, un excelentísimo compositor y director de orquestas que, lejos del glamour y la fama improvisada, vivió, creó y murió en esta tierra. Nació aquí Celeste Mendoza, quien rompió con prejuicios y tabúes para coronarse Reina del Guaguancó, y poner en alto la figura de la mujer en la historia de la música cubana.
La figura ecuestre del mayor general del Ejército Libertador, Antonio Maceo Grajales, el Titán de Bronce, en la Plaza de la Revolución que lleva su nombre, no se puede obviar cuando se visita Santiago. Es uno de los conjuntos escultóricos más admirables de América, obra del escultor santiaguero Alberto Lescay, quien anunció en la pasada bienal de La Habana, que comenzará un monumento a otra santiaguera insigne, Mariana Grajales, la madre de los Maceo, con motivo del bicentenario de su natalicio.
Este 26 de Julio Cuba se une a la alegría de Santiago: una ciudad esencial en la forja de la identidad y la cultura cubana.
"Santiago, cuna y pan", en la voz de Pedro Luis Ferrer: