José Luis Quintana Fuerte, Changuito, es la mano secreta de la percusión cubana, un verdadero rey del timbal cubano. Cuba cuenta con muchos percusionistas, pero Changuito es un verdadero estándar de la percusión. Su trayectoria es larguísima: seis décadas de trabajo en conciertos, bailes, discos y proyectos de todo tipo.
Durante sus 25 años con Los Van Van creó una verdadera escuela, de la que hoy se nutre Samuel Formell (hijo de Juan).
De los percusionistas vivos, es el más connotado de Cuba. Ahora hace trabajos independientes, siempre lo noto molesto, manifiesta que nunca le han dado el honor que merece.
Haciendo un recuento de la obra de Changuito, hay que remontarse a 1952, etapa en la que descargaba con un grupo infantil, junto a su compañero de batallas, Roberto Sánchez Calderín. El piquete se llamaba Las Pandillas de Cabezas de Perro, nombre de una marca de cerveza Guinness.
Yo tocaba los cueros en congas de barrio, como casi todos los percusionistas de mi tiempo; pero ya en 1956 tocaba responsablemente sustituyendo a mi padre en la orquesta del cabaret Tropicana y en la orquesta Habana Jazz. En ese entonces había que tocar desde niño para buscarse la comida; por ese motivo tenía que tocar donde hubiera colocación.
En esa lucha por la supervivencia Changuito pasa por agrupaciones como las de Gilberto Valdés, Quinteto José Tomé, Artemisa Souvenir, Habana Rítmica 7, Los Bucaneros, Mirtha y Raúl, Orquesta de Música Moderna de Pinar del Río y Los Armónicos de Felipe Dulzaides.
En 1967 acontece un momento importante en la vida musical de Changuito: se integra al grupo Sonorama 6, donde se reúnen Rembert Egües, Martín Rojas, Eduardo Ramos, Carlos Averhoff y Enrique Plá. De aquí salieron músicos para el grupo Irakere y para el Movimiento de la Nueva Trova. Changuito acompañó al trovador Silvio Rodríguez en la grabación de Grita más.
El primer percusionista de Los Van Van es Blas Egües, Blasito (hermano de Richard Egües). «Yo me uno a Los Van Van en 1979, tengo participación en el ritmo songo, un género registrado por Juan Formell; él es contrabajista, pero tenía gracia para hacer ritmos. Formell me orientó la línea ritmática, pero como percusionista al fin, con el tiempo fui haciendo algunos aportes, introduciendo platillos y ampliando el set».
En la segunda etapa del songo, Changuito sustituye la batería y utiliza el timbal, tom tom de pie, bombo, cencerro y platillo de aire. Cuando Mirtha Medina hacía cosas con Los Van Van, vuelve a retomar la batería.
Los percusionistas cubanos reconocen que Changuito hizo maravillas en la percusión y el ritmo de Los Van Van; algunas de esas muestras se encuentran en el montuno de la grabación de "Sandunguera".

Changuito se dedicó a realizar presentaciones especiales y discos en Cuba y el exterior. Dio clases a Luis Enrique, el cantante nicaragüense. En 1996 fue nominado para el Grammy por el disco Ritmo y candela, grabado en San Francisco, California, con los percusionistas cubanos Carlos Valdés Patato, Orestes Vilató, la pianista Rebeca Mouleón y el saxofonista Enrique Fernández. Ha acompañado a Michel Legrand, Tito Puentes, Airto Moreira, Giovanni Hidalgo, Diego El Cigala y muchos otros.
Quintana cuenta con dos libros técnicos dedicados a la percusión: Of Master, dedicado al timbal, publicado en Estados Unidos por la Modern Drum, y otro en vías de publicación: "La mano secreta", donde demuestra la importancia de la mano izquierda. Changuito es un verdadero teórico; sus libros deben convertirse en referentes de uso técnico para los estudiantes de percusión en Cuba