El sombrero de yarey, el machete y el caballo acompañan a los campesinos cubanos en el trabajo diario. En los momentos de esparcimiento su compañera para alegrar el alma es la décima improvisada. Por esta razón el 22 de mayo de 2005 el repentismo fue constituido patrimonio cultural de la nación.
Este fenómeno musical siempre asombra ante la creación al vuelo; los versos son improvisados en perfecta armonía con el punto cubano, género que siempre le acompaña. Los que tienen la suerte de asistir al espectáculo de los poetas repentistas disfrutan del breve instante en que nace y muere la obra musical. Es su efímera existencia, su originalidad y frescura lo que confiere al repentismo cubano su excepcionalidad.
En el siguiente audio Andrés Torres Castillo, un poeta repentista multipremiado en diversos festivales, describe a su compañera inseparable…
En audio: Leticia Guerra. El Repentismo Patrimonio Cultural de Cuba
En video: Tomasita Quiala y Luis Paz, Papillo, destacados repentistas cubanos