Pocas horas después de informar al pueblo el fallecimiento de Fidel, la televisión nacional estrenó la canción “Cabalgando con Fidel”, de la autoría del cantautor Raúl Torres, y que resulta una suerte de homenaje, desde el dolor por la pérdida, al eterno Comandante en Jefe de la Revolución Cubana.
El tema, con arreglos del reconocido tresero Pancho Amat, congregó a instrumentistas de la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la batuta del maestro Enrique Pérez Mesa; al trompetista Yasek Manzano, y las voces del propio Raúl Torres, junto a Eduardo Sosa, Luna Manzanares y Annie Garcés.
Temprano en la mañana del día que siguió al estreno televisivo de “Cabalgando con Fidel” este reportero llegó hasta Cojímar, en La Habana del Este, donde reside el destacado músico, para conversar acerca de la canción, sus motivaciones y los sentimientos que evoca.
Raúl, escuchando tu canción “Cabalgando con Fidel” se aprecia cómo has podido apresar la esencia de ese gran hombre para convertirla en poesía. ¿Cuánto hay de Fidel y su ejemplo en la persona que es Raúl Torres?
Mucho de Fidel en mi persona, en mi accionar, en mi actitud ante la vida, puesto que es el maestro al que me remití siempre para hacer cualquier labor, para tener esa constancia de terminar lo empezado. Creo que eso me ha hecho el hombre de bien que intento ser cada día.
Cuéntame cómo ha sido todo el proceso de creación, desde la composición, los arreglos y grabación.
Prefiero no hablar de esta parte de la canción en sí, prefiero seguir hablando de Fidel y lo que siento en este momento. Estoy más satisfecho con este tipo de preguntas que hablando de la canción en sí. Ella es otra de las canciones que seguro le han hecho otros trovadores, pero, bueno, esta tuvo la suerte de estar ahí en el momento justo, como me ha pasado en otros. Entonces, prefiero hablar del dolor que tiene el pueblo cubano, ese dolor que es uno solo, generalizado y el mío es el mismo que tiene el pueblo cubano, el dolor de no tenerlo ahora, de no mirarlo físicamente, ese es mi dolor y de eso es de lo que quiero hablar. La otra parte es bien menos importante. Además, me causa un profundo asco criterios que se han emitido en las redes sociales, como mofándose de la muerte del Comandante y eso me provoca una situación de lástima, se puede decir, por esa cobardía. También me da un profundo asco la actitud del gobierno de los Estados Unidos en medio de todo esto, cuando incluso tenemos mejores relaciones, pues pasé por su embajada en La Habana y su bandera está a toda asta, sabiendo el dolor del pueblo cubano. Esas son las palabras que tengo hoy.
Raúl, cada canción es como un acto de concepción y, al final, son como hijos. ¿Qué lugar vendría a ocupar en tu corazón “Cabalgando con Fidel”?
¿En mi corazón? Es mi manera de expresar, de derramar mi lágrima, mi dolor, y es otra canción en el corazón de los cubanos. Pretendo que sea un oasis para hacer catarsis… eso.
Finalmente, ¿cómo te gustaría que los cubanos reciban “Cabalgando con Fidel”?
Ninguna canción mía la hago con el propósito de que se perpetúe, ni quede como canción de moda, ni con la pretensión de competir, no con ese afán. Realmente mis canciones las hago por mí, por mi tristeza, después la trascendencia de la canción, bueno, es una consecuencia que es inevitable: si gusta, que el pueblo la haga suya. Pero en principio, pero eso es que no quiero hablar de la canción en sí, prefiero hablar de Fidel y de su accionar, de su manera de vivificar lo que tenemos hoy, lo que llamamos Revolución, que algunos no se dan cuenta de lo que tenemos en las manos, del significado de la palabra Revolución que Fidel puso en nuestras cabezas y tenemos que cuidarlo… ahora es el momento de cuidar la Revolución.
“Cabalgando con Fidel” se suma, ahora desde la música, a los sentidos homenajes que nuestros artistas y el pueblo cubano en su inmensa mayoría, tributa a ese gran hombre. Lo que escribe el dolor, decía Martí, es lo único que queda grabado en la mente de las personas.