
Osvaldo Farrés no sabía leer música. Poco importa. Como bien señala el colombiano Jaime Rico Salazar en su libro Cien años de boleros, «tener el don de la inspiración es mucho más importante que poder leer una partitura».
Farrés nació en Cuba, en el poblado de Quemado de Güines, en 1902. Falleció, 83 años después, en los Estados Unidos. Por los años cincuenta dirigió un importante programa de televisión, Bar melódico, por el que transitaron las principales figuras artísticas que entonces visitaban la Isla.
Durante cierto tiempo se dedicó a la publicidad, pero no hay duda de que sus mayores éxitos los alcanzó con los boleros que compuso, entre ellos: "No sé qué voy a hacer", "No me vayas a engañar", "Para qué sufrir", y los antológicos: "Toda una vida", "Acércate más", "Quizás, quizás", y "Tres palabras".
Difundidas por magníficos vocalistas o a través de las versiones instrumentales de Montavani, Henry Mancini, Romie Aldrich y otros, el cine supo percatarse de la hermosura de muchas de aquellas composiciones y las hizo suyas en algunas películas.
Paradójicamente, a pesar de que el género que más trabajó fue el bolero, la primera composición de Farrés fue una guaracha que data de 1937: "Mis cinco hijos". Tres años después, en Cuba, la cerveza Polar produjo un corto musical de igual título, dirigido por Ernesto Caparrós. En él, que serían los comienzos del compositor con el cine, el propio Farrés participó como productor, mientras que Gilberto Valdés tuvo a su cargo los arreglos musicales.
Hitler soy yo, un largometraje de ficción dirigido por Manolo Alonso, corresponde también a aquellos años. La película, con música de Farrés y arreglos del maestro Pablo Ruiz Castellanos, fue producida por el refresco La Materva, y en ella actuaron, entre otros, Adolfo Otero, Minín Bujones y Julito Díaz.
Ya en aquella década, años cuarenta, las cinematografías mexicana y norteamericana prestaron atención a la música compuesta por Farrés.
"Tres palabras", bolero compuesto a petición de la cancionera Chela Campos, La dama del bastón de cristal, y en el que el autor dijera: «Oye la confesión de mi secreto / nace de un corazón que está desierto… /», se dejó escuchar en Cadetes de la naval, película protagonizada por Ricardo Montalbán, Abel Salazar y Chela Castro.
En Hollywood, "Tres palabras", denominada allí "Without you", serviría para musicalizar Música, maestro, filme de un pilar del dibujo animado: Walt Disney.
"Toda una vida", bolero inspirado en la esposa del compositor, Josefina del Peso, fue más allá. Dió título a una película dirigida por Juan José Ortega y protagonizada por María Antonieta Pons.
"Acércate más" ("Come closer to me"), en la voz del barítono colombiano Carlos Ramírez, por otra parte, fue el tema musical de una comedia norteamericana filmada en 1946: Easy to wed, de Edward Buzzell, en la cual actuaron Van Johnson, Esther Willians, Lucille Ball y Keenan Winn.
Por los años cuarenta hubo, además, otras dos películas que contaron con composiciones de Farrés: Lo que solo el hombre puede sufrir, producida por los estudios Azteca, y Embrujo antillano, del género musical y filmada totalmente en Cuba.
Tanto en la Isla como en México, en la década de los cincuenta también se hicieron algunos filmes que incorporaron canciones de Farrés a sus bandas sonoras, entre ellas: Siete muertes a plazos fijos, En la palma de tu mano, Hay un niño en tu camino, Locura musical y Locos por la televisión.
Por su parte, la actriz y cantante española, Sara Montiel, ha interpretado boleros del maestro en algunas películas; Varietés (1970), de Juan Antonio Bardem, es una de ellas.
En la actualidad, más allá del cine ─pero también gracias a él, en virtud de su calidad intrínseca, que más bien el tiempo ha magnificado─, las composiciones de Farrés, en las voces de afamados intérpretes y en los arreglos sinfónicos de prestigiosas orquestas, como la de la BBC de Londres y otras ─en Cuba, hace algunos años, Roberto Sánchez Ferrer realizó un hermoso álbum con su obra─, se dejan escuchar, para placer de nuestros sentidos, en cualquier parte del mundo.
En el siguiente video Antonio Machín interpreta "Toda una vida", de Osvaldo Farrés:
Un buen articulo y un buen blooc, celebramos la idea del profesor CALDERON, fELICIDADES, UN RESCATE DE NUESTRA MEMORIA ARTISTICA , hace falta y lo agradesco, vicente.
Responder