Audio Real Internet - Radio Cadena Habana



No hay nada que reprocharle a Ernesto Lecuona (+video)

Fecha de Publicación: 2018-11-05 08:59:55


Ernesto Lecuona

Yo me ubico entre los millones de admiradores de Ernesto Lecuona. Personalmente no conozco ni un solo detractor de su obra, porque él ha trascendido dentro de lo más importante de la música cubana en el siglo XX.

Casi siempre, cuando un artista ha compuesto mucha música y no ha dejado una gran discografía, se le conoce más como compositor que por lo que haya podido tocar. Lecuona, en cambio, nos pudo legar muchas grabaciones que han permitido conocer, tanto su obra como su interpretación.

Hoy, cuando escucho algunas de esas piezas grabadas, me es imposible apreciar el sentido y el valor completo de la composición, porque su sonido de piano, tan especial y bueno, su forma de expresar, de interpretar, es increíble. Su mano izquierda era prodigiosa, fantástica. Por eso, ha sido su interpretación lo que más me ha impresionado. Ahí era perfecto, o casi perfecto. ¡Qué difícil es decir esa palabra! Era un pianista muy seguro, hasta en los pasajes más complicados. Tocó siempre a ciento por ciento. Es normal que como ser humano pudiera tener altas y bajas, pero las muchas veces que lo escuché, lo oí al máximo. Lecuona fue para mí el mejor pianista de su tiempo.

Sin embargo, me parece que trasciende mucho más como compositor, porque su obra ha pasado de generación en generación. Su obra la tocan todos los estudiantes y todos los pianistas profesionales. Ha pasado por las manos de cientos de miles de pianistas, no solo en Cuba, sino a nivel internacional, incluso, ha trascendido la cinematografía internacional.

Su obra pianística, sobre todo sus danzas, está en el repertorio de cualquier músico, aunque reconozco que sus canciones se han difundido más. Una canción, al ser más fácil, puede hacerse mucho más popular que una obra instrumental, para piano. Ahí está uno de los últimos ejemplos, el premio Grammy alcanzado por Plácido Domingo con su grabación de doce canciones de Ernesto Lecuona.

En toda su producción me parece muy interesante el concepto de las raíces. Obras como "Malagueña", "Andalucía" son muy hermosas por fieles a la tradición hispana; otras como "Danza lucumí", "Danza de los ñáñigos" y "Ahí viene el chino" dan fe de cómo Lecuona también aprovechó y desarrolló las raíces negras y hasta chinas de nuestra cultura, en una obra contemporánea en su época y también contemporánea hoy día. Es tan contemporánea como la de Federico Chopin. Es un clásico en la historia de la música cubana, e incluso, universal.

Sacó partido a todo lo que pudo, quizás con una gran ventaja sobre otros compositores: una formación musical, un dominio pianístico y orquestal extraordinario.

Lecuona fue un gran amigo de mi padre Bebo Valdés. Por largo tiempo conservé una foto en que estaban abrazados junto a un piano. Yo era muy niño, pero recuerdo haberlo visto en casa ensayando con mi padre y en algunos espacios de televisión de la CMQ. Recuerdo un programa que hicieron a dos pianos. Para Bebo, Ernesto Lecuona era el músico perfecto, el ejemplo ideal d un gran pianista y un gran compositor. Para mi padre era lo máximo, y para mí, desde esa época de niño hasta hoy, sigue siendo lo más importante y lo más puro. De niño era como ver a un ídolo o una meta inalcanzable. Luego, para los estudiantes de mi época fue igualmente una meta. Aspirábamos, por lo menos, a parecernos a él como pianista y como compositores. Creo que hasta los que no se dan cuenta le deben a Lecuona.

El tiene que ver con la música cubana d todos los tiempos y todas las tendencias, marcó una pauta en la música afrocubana que después siguieron muchos compositores, sobre todo en el aspecto de la identidad. Se puede incluir su obra junto a la de cualquier otro compositor en el repertorio de cualquier intérprete internacional y se sabe, sin que se diga, que es de un compositor cubano. Si usted escucha su "Danza lucumí", de inmediato dirá: «Esta pieza es de un compositor cubano».

Esa identidad existente en la música de Lecuona es uno de sus rasgos más importantes. Él desarrolló esa identidad y no se conformó con llevarla a niveles donde habían llegado compositores de otros siglos como Nicolás Ruiz Espadero, Manuel Saumell, Ignacio Cervantes. Es continuador, pero un continuador mucho más perfecto y con un grado de inspiración, en mi opinión, mucho más avanzado.

No pienso que se haya prodigado más de lo debido. Su música me parece muy sincera. La sinceridad se aprecia hasta en las notas musicales. Creo que hizo justamente lo que debía hacer. Existen puntos etéreos que hoy nosotros analizamos sin tener las verdaderas referencias que tuvo el autor en su momento, su verdadera proyección y sus preferencias. Quizás él no sintió la necesidad de escribir, por ejemplo, sinfonías. Lecuona se sintió muy realizado;  hizo lo que quiso hacer y lo hizo tan bien que está vivo y va a estar vivo siempre. No hay nada que reprocharle a Ernesto Lecuona.

Chucho Valdés y Gonzalo Rubalcaba interpretan "Gitanerías":



Envíenos su Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios *



Nombre Requerido*
Email Requerido*

Comentario Requerido*

Normas a los Comentarios
 - Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
 - No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
 - Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.




Directora General: Yolanda Paris Camino
Programación e Información: Miriam Isabel Rojas Calderón
Grupo Informativo: Dennys Medina la O


Redacción Digital

Editor Jefe: Félix A. Bolaños Leyva
Editores: Aralís Gómez González y Francisco Martínez Chao
Webmaster: Mabel Peña Styo
Traductor: Pedro A. Fanego

Contacto

Teléfonos: (537) 838-1670 (Pizarra)
- 7 838-1484 (Dirección)
Redacción Digital: 7832-4917
Cabina de Transmisiones: 7838-1478 y 7838-1479
Email: cadenahabana@cmch.icrt.cu
Sitio web: www.cadenahabana.icrt.cu



Copyright 2018 Radio Cadena Habana. Todos los Derechos Reservados