
Finaliza un año y compulsados por la fuerza de la costumbre pasamos revista a los pasos dados, que deviene carrera de impulso para iniciar la marcha de unos nuevos 365 días que al decir del presidente cubano Miguel Diaz-Canel será un año de desafíos y victorias
El 2018 también fue un año desafiante; afrontamos el empoderamiento en los Estados Unidos de una administración retrógrada, que marcó el recrudecimiento del bloqueo económico y el hostigamiento de todo tipo.
A pesar de ello, nos alzamos con otra nueva victoria contra la genocida y extraterritorial política estadounidense, cuando 189 países de la Organización de las Naciones Unidas votaron en favor de la resolución que plantea el levantamiento del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto desde hace casi 60 años.
En el plano nacional, el año discurrió bajo el signo de la gestión del nuevo presidente de la República, Miguel Díaz-Canel y el colosal proceso de consulta popular del proyecto de Carta Magna.
En medio de todo este accionar, la cultura cubana mantuvo su condición de escudo y espada de la nación. La ruta cultural del año incluyó el Premio Literario Casa de las Américas, la Feria Internacional del Libro, la Feria Internacional Cubadisco, el Festival Internacional de Ballet de La Habana, y el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, entre otros importantes eventos.
Todo un suceso cultural significó la presencia de más de 200 artistas en Washington para protagonizar, del 8 de mayo al 3 de junio, el festival Artes de Cuba. En la comitiva estuvieron presentes el Ballet Nacional de Cuba, los grupos de teatro El Público y Argos Teatro, clásicos del cine cubano como Memorias del subdesarrollo, Retrato de Teresa y Lucía.
En la nutrida representación de músicos se encontraban Omara Portuondo , Aldo López-Gavilán, la Orquesta Miguel Faílde, Zule Guerra y el Quinteto Blues de Habana, Aymée Nuviola, Haydée y Pablo Milanés; Los Van Van, la familia López-Nussa, Arturo O’Farrill y Afro Latin Jazz Emsemble, La Dame Blanche, y Dizzy Gillespie Afro-Cuban.
Precisamente 2018 generó mucha música cubana, que pesar de las muchas restricciones que tuvo que afrontar, supo romper barreras y establecer puentes de comunicación. Avalan la aceptación y el prestigio los reconocimientos obtenidos, como el Premio Grammy Latino a José Alberto El Canario y El Septeto Santiaguero, con el fonograma A mí qué-Tributo a los clásicos cubanos, como Mejor álbum tropical tradicional. El año cerró con dos discos cubanos ubicados en el Top Ten de la revista especializada BIlboard: Jazz Bata 2, de Chucho Valdés, y Gourmet, de Orisha .
La Isla abrió sus brazos a destacados intérpretes extranjeros. Nunca olvidaremos los conciertos la presencia en nuestros escenarios de Laura Pausini , Gilberto Santa Rosa , Armando Manzanero
En materia de eventos musicales, destacaron en 2018 el 23 Festival Internacional Jazz Plaza, La Fiesta del Tambor, el 30 Festival Internacional de Coros Corhabana, el 10 Festival Internacional Timbalaye, y el 20 Concurso de Jóvenes Jazzistas JoJazz.
Las comunidades habaneras también apreciaron más cerca la música, no solo con la participación del talento local, igualmente con las giras por los barrios de artistas de primera línea. Entre ellas sobresalieron la interminable Gira de Silvio Rodríguez (a lo largo del año); El Niño y la Verdad, entre mayo y julio, y la de Omara Portuondo, entre julio y agosto
Muchas otras acciones se podrían citar, pero extendería en demasía estos apuntes que únicamente pretenden convidar a la reflexión. En este sentido, cabe reiterar que la cultura fue un baluarte en el quehacer de nuestro pueblo y la música un excelente acompañante en el empeño por sembrar y repartir felicidad en Cuba y en el mundo.