
El alegrón – no encuentro mejor modo de expresarlo – proporcionado por las cinco niñas broncíneas de la gimnasia rítmica cubana , es una invitación al intercambio sobre esta modalidad deportiva que no puede concebirse sin música.
Precisemos ante todo, que la Gimnasia Rítmica es una combinación de expresión corporal, baile, interpretación y música. Únicamente, al conjuntarse todos estos aspectos se puede hablar de un arte, que llevado a la esfera de la cultura física alcanza la categoría de deporte.
En la práctica de esta especialidad, además de ser veloz, hay que ser sensible, tener elegancia, estilo y personalidad para crear una bella expresión artística ligada a ejercicios de gran dificultad y riesgo; por esas razones resulta tan complejo determinar dónde termina el ejercicio físico y dónde comienza el arte.
No resulta ilícito concordar con el pianista barcelonés Josep M. Colom, quien sostuvo que «… entendía la música como lenguaje... Un lenguaje que no necesita palabras.»
Y son varios, y no pocos, los especialistas que consideran a la música como lenguaje y medio de expresión.
La master en ciencias. Mercedes Estupiñán González, profesora de la Facultad de Cultura Física en la Universidad de Matanzas, razona que: «La música en la Gimnasia Rítmica se convierte en su base espiritual, a través de ella las gimnastas expresan un mundo interior lleno de virtuosismo y que llega al espectador a través de la expresividad y la gracia con que se han de realizar los ejercicios.»
Música y ritmo cumplen además una función metodología ya que organizan los movimientos, marcan las transiciones y avisan sobre la disponibilidad y/o el consumo del tiempo.
El trabajo con la música en este deporte, sirve como base para la ejecución de los ejercicios individuales o de conjunto, realizados a manos libres o con la utilización de aparatos (clavas, aro, cuerda, cinta o pelota), para esto, las gimnastas son entrenadas desde edades muy tempranas con el fin de lograr exhibiciones originales que puedan ser interpretadas de manera coordinada con la música.
Durante el entrenamiento de una gimnasta, se deben incluir ejercicios de danza y ballet; ya que su preparación fundamental en las primeras edades, está encaminada a crear las bases coreográficas para una posterior especialización deportiva, donde los elementos técnicos estarán combinados con la preparación coreográfica, todo lo que representará el resultado general de la gimnasta.
En los últimos tiempos se ha pretendido alejar la música clásica que era utilizada en los montajes gimnásticos, para utilizar otras variantes; incluso, canciones actuales son adaptadas para los esquemas y se realizan movimientos mucho más rápidos y complejos que captan fácilmente la atención del público.
[1]El equipo femenil de gimnasia rítmica de Cuba se adjudicó la medalla de bronce en la final de conjuntos en la especialidad de 3 aros y 2 pares de mazas, el lunes 5 de agosto, en los Juegos Panamericanos de Lima 2019