
TRÍO LOS PANCHOS
Alfredo Gil, Chucho Navarro, y Hernando Avilés, integrantes de un trío único, inigualable e irrepetible, Los Panchos, tomados en plano general o plano medio, siempre estáticos, con el único atributo de su singular estilo, o sea, su alta calidad vocal e interpretativa, se impusieron en todo el continente latinoamericano, más allá de sus discos, con las películas (filmadas en blanco y negro) de los años cuarenta, donde ellos actuaron en intervenciones especiales, entre éstas, Callejera, Hipócrita, No me quieras tanto, Perdida y Rayito de luna. Obsérvese que todas estas cintas respondían a títulos de conocidos boleros.
Veremos ahora, cómo, entre 1950 y 1958, los filmes que llevaron títulos de boleros fueron, en este mismo orden, los siguientes: Amor perdido, Arrabalera, Pecado, Peregrina, Quinto Patio, Te sigo esperando, Amor qué malo eres, Piel Canela, Dios no lo quiera, Plazos traicioneros, Te odio y te quiero y Sabrás que te quiero.
En video: Trío Los Panchos interpretan "Plazos traicioneros", del compositor cubano Luis Marquetti:
Y los autores de aquellos boleros, no sólo mexicano, sino también puertorriqueños, españoles, cubanos y argentinos, serían: Pedro Flores, Fernando Fernández-Sergio Guerrero, el trinomio Carlos Bahr-Armando Pontier-Enrique Francine; el yucateco Ricardo Palmerín, Luis Arcaraz, Manolo Palos (integrante de Los Chavales de España); Luis Marquetti, Bobby Capó, Enrique Sánchez Alonso, el binomio Enrique Alessio-Reinaldo Yiso y Teddy Fragoso.
Empero, más allá de la propia denominación de los filmes anteriormente señalados, algunos boleros, tanto en los propios años treinta, como después en los cuarenta y cincuenta, poblaron lavanda sonora de varias de aquellas producciones. Por ejemplo, en Hombres de mar (1938), que dirigiera Chano Urueta., se escuchan Vereda Tropical (compuesto especialmente para dicha película) y Noche de luna, dos boleros debidos a la inspiración de un mismo autor: el gran Gonzalo Curiel. Años después, en la película La bien pagada (1947), dirigida por Alberto Gout, dejan escucharse los boleros "Doble inconsciencia", "La última noche" y "Amor perdido", de Manuel Corona, Bobby Collazo y Pedro Flores, respectivamente.
En video: La última noche, en la voz de Roberto Faz y Roberto Espí, en una grabación de 1946:
Con todas las fallas que podamos atribuirle, sin embargo, el controvertido Juan Orol supo colocar el bolero como parte de las historias que él, a su modo, tejía en sus películas. En Cabaret Shanghai (1949), habrá boleros de Consuelo Velázquez, Alberto Domínguez y Pablo Valdés. Ellos fueron, entre otros, "Amar y vivir", "Malanoche" y "Conozco a los dos".
Casi a finales de la década del cincuenta, exactamente en 1958, tal vez a modo de síntesis y homenaje, los productores del cine mexicano decidieron realizar Bolero inmortal, una película, dirigida por Rafael Portillo, por la cual habrán de desfilar los más reconocidos intérpretes que, durante años, se habían dedicado por entero a cultivar un género, ya por entonces, totalmente establecido en el gusto del público. Y ellos fueron, entre otros, Agustín Lara y su Orquesta, Pedro Vargas, Toña la Negra, Fernando Fernández, Bobby Capó, Los Panchos y Los Tres Caballeros.
En esta película, distribuida en Cuba por Peli Mex, se escucharon boleros antológicos, tales como: "Amor, amor, amor" y "Desesperadamente", de Gabriel Ruiz; "El reloj", de Roberto Cantoral; "Contigo en la distancia" y "Tú me acostumbraste", respectivamente.de nuestros César Portillo de la Luz y Frank Domínguez, es decir, todo un despliegue de las mejores composiciones del género.
En video: Contigo en la distancia, de César Portillo de la Luz, interpretado por la cantante mexicana Christina Aguilera:
En 1960, Rogelio A. González dirigió Amorcito corazón, película titulada igual que aquel primer bolero ranchero, nacido en 1949, con música de Manuel Esperón y textos de Pedro de Urdimalas. Valga recordar que, Amorcito corazón, popularizado por Pedro Infante, se convirtió en el tema musical de dos películas muy populares entonces: Nosotros los pobres y Ustedes los ricos.
En años más recientes, un bolero antológico de don Agustín Lara, "Piensa en mí", dio un salto desde México a España, cruzó el Atlántico, y se instaló, muy orgánicamente, en la banda sonora de una excelente película de Pedro Almodóvar: Tacones lejanos. Luz Casal fue la poderosa y auténtica voz, mientras que, en pantalla, una formidable actriz, Marisa Paredes, creaba la ilusión de que era ella misma quien decía y cantaba: «Si tienes un hondo penar piensa en mí, / si tienes ganas de llorar, / piensa en mí…».
En video: "Piensa en mí", de Agustín Lara, en la voz inconfundible de Luz Casal: