
Decir Hermis Sánchez es una de las mejores formas de nombrar al bolero, pues pocos, como ella, le han dedicado más de dos décadas en un espacio mensual que muchos esperan y disfrutan en la legendaria localidad habanera de Guanabacoa.
Con esta vocalista de fructífera trayectoria artística, conversó Radio Cadena Habana en la peña que un sábado al mes se realiza en el Museo municipal de la antigua villa.
Sabemos que para usted el bolero es el modo de expresar sus sentimientos al gran público, sin embargo, me revelaba que no fue este el primer género al que le dedicó su talento. ¿Cómo recuerda sus comienzos como cantante?
Puedo decirte que de eso hace unos cuantos años. Era muy niña cuando quedé impresionada con la forma de interpretar Benny Moré y desde entonces me propuse que también cantaría boleros. Luego, formé parte de una agrupación mientras cursaba la secundaria básica y nos destacamos haciendo temas de diferentes ritmos. Con el tiempo, cada uno de nosotros tomó su rumbo, yo escogí ser solista y defender la canción romántica a través de este género musical que nos representa a todos los cubanos.
Usted se ha distinguido como mujer apasionada, temperamental, con más de medio siglo de ir y venir por nuestra Isla, así como de ser escuchada en la radio y en diferentes escenarios del teatro, la televisión y otras instalaciones culturales. ¿Podemos afirmar que hubo una oportunidad muy especial que cambió la vida de Hermis Sánchez?
Efectivamente, participé en el programa televisivo Todo el mundo canta. Fue en su primera selección anual en el año 1980 cuando quedé como finalista y ese hecho me abrió muchas más puertas. En 1974 inicié mi aprendizaje con la maestra Isolina Carrillo y al año siguiente comencé otras clases con la profesora Mariana de Gonitch. Pero siempre reconozco a Isolina como alguien muy especial para mi trabajo, pues le debo mi formación artística, mis conocimientos generales como complemento de lo que debía ser en el escenario y fuera de él. Ella llegó a ser parte de mi vida, porque me aconsejaba en todos los sentidos.
Aunque usted se presenta en varios espacios de la capital cubana, sabemos el significado que tiene en su carrera su peña mensual en el Museo municipal de Guanabacoa. ¿Cómo ha concebido la peña Tardes de boleros?
Imagínese que son más de 25 años cantando junto a mis invitados, los cuales pueden ser de diferentes municipios, pero siempre trato de promover a las noveles figuras. Lo primero para mí cuando pensé en este espacio fue honrar la memoria del gran compositor guanabacoense Juan Arrondo, por eso uno de sus temas “Desde aceras opuestas”, es el que indica el comienzo de la peña. También busco otros lugares para homenajearlo porque muy merecido que lo tiene con sus aportes a la cancionística cubana.
Hermis Sánchez es, además, respetada por su extraordinaria labor como coordinadora de la UNEAC en Guanabacoa, desde donde promociona a los proyectos creativos comunitarios dispersos por la vasta geografía del territorio. ¿Cuánta satisfacción le ha reportado este otro desempeño?
Primero que todo debo decir que me siento muy orgullosa de ser guanabacoense. He defendido mi territorio en todos los lugares donde lo he representado. Mientras tenga fuerzas trabajaré para contribuir a la promoción de los nuevos músicos que surgen en esta villa, reconocida internacionalmente por ser pródiga en hijos ilustres del arte sonoro como Rita Montaner, Ernesto Lecuona y Bola de Nieve. Estoy muy agradecida de todos los que en nuestra localidad colaboran para que perdure ese legado.
Agradecemos a Hermis Sánchez sus palabras para la emisora de la música cubana y le recordamos que nuestras puertas siempre están abiertas para que se exprese como mejor ella sabe: cantando boleros.