Pensar en un maestro de la guitarra en Cuba nos remite a consagrados como Isaac Nicola, Leo Brouwer, Martín Pedreira, Jesús Ortega y Eduardo Martín. Este último descolla como organizador del evento bianual Identidades de La Habana, que muestra a la academia en este lado del mundo bendecida por la cultura popular de los pueblos latinoamericanos.
Pero conversar con el maestro Eduardo Martín Pérez, me reveló al artista extraordinario, que parece alargar sus días entre clases, conciertos, viajes, grabaciones y esa auténtica cubanía que trasmite en cada gesto, cada idea.
¿Cuánta influencia tiene la escuela cubana de la guitarra en nuestra música en general?
La guitarra en Cuba, no solo la académica, tiene una tradición muy importante. Es reconocida su fecunda trayectoria a través de la cancionística, que los musicólogos agrupan por etapas y estilos: vieja trova, trova intermedia, la nueva trova y la novísima. Muchos de estos cantautores se han preocupado porque la guitarra no solo sea un instrumento acompañante, la han llevado a dialogar con la voz de forma muy creativa.
Hay algunos nombres que se destacan…
Para mí Pedro Luis Ferrer es uno de los grandes guitarristas cubanos en la canción. No puedo dejar de mencionar a Donato Poveda, Santiago Feliú, Yusa y Pavel Urquiza, este último tiene una manera única de hacer y difícil de imitar. Como paradigma de trovador aparece Silvio Rodríguez, con melodías donde la guitarra hace un trabajo muy interesante. Paralelamente están los intérpretes y compositores de la academia, con notables aportes a la literatura del instrumento.
Y en esa pléyade no falta su nombre. Graduado en 1985 en el Instituto Superior de Arte de Cuba, comenzó como solista del Centro Nacional de Música de Concierto, pero otros acontecimientos lo tuvieron como protagonista.
Sí, debo mencionar alguno, no puede faltar mi colaboración con el maestro de la guitarra cubana, Isaac Nicola, en la actualización de su programa de estudios, cuando ya yo compartía la docencia con otras labores. Comenzaba el decenio de los años 90, y yo era parte del dúo Confluencias, componía y llevaba mi obra a otras partes del mundo. Pero también escribí para el método pedagógico ideado por Nicola. De ahí mi Álbum de la inocencia, una serie de diez piezas, a solicitud de él.
Usted comenzó desde pequeño, con una guitarra de juguete, según va tejiéndose la leyenda, pero hoy es un maestro muy respetado en Cuba y en los cinco continentes.
La guitarra es mi mayor pasión. Mi labor creativa está recogida en unos sesenta fonogramas de cerca de treinta casas discográficas, entre ellas, GSP de San Francisco, California, que me dedicó una serie. Pero tengo otras pasiones: mi país y mi familia. En cada uno de mis temas es fácil notar el apego a mis raíces. Incluso cuando viajo y veo algo que me gusta, digo, claro es que se me parece a mi tierra. Te confieso que soy un eterno enamorado de La Habana. Para mí es maravillosa e insustituible. Inspirado en ella, compuse "Suite Habana", la cual tiene cuatro movimientos, aunque la ciudad tiene tantos matices que permiten una obra más abarcadora. Y es así que reflejo en la obra algunas de las impresiones que este lugar ha dejado en mí. La hice a partir de lo que siento cuando amanezco en mi ciudad, cuando transito por ella, cómo se mezclan los colores y los sonidos que la inundan.
La música de Eduardo Martín integra los planes de estudio en los tres niveles de la enseñanza en la Isla y otras naciones. Reconocido por sus temas para variados formatos musicales, y su trabajo para radio, televisión, teatro y cine, sus piezas están incluidas en el repertorio obligado de prestigiosos ejecutantes. Me hablaba de esa otra pasión: la familia.
Aunque no conozco ascendientes reconocidos como músicos, tengo la satisfacción de que mis dos hijos hayan escogido este camino y con excelentes resultados. Te aseguro que son bien exigentes en su desempeño y críticos muy severos conmigo. Gali, la mayor, es guitarrista y Darío es pianista. Se lo han tomado muy en serio y ya van siendo considerados por su talento en diferentes lugares.
Ahora mismo el maestro Eduardo Martín se presenta los segundos domingos en la Casa del Alba Cultural, aquí en la capital cubana en el espacio Confluencias, junto a su música, siempre hay sorpresas de otras figuras de la cultura nacional. Y mientras nos despedimos, me deja su sitio para buscar más información www.eduardomartin.com
Eduardo Martín es maestro visionario, cuya creatividad bebe en lo primitivo, se inserta en lo contemporáneo, entiende y trasmite el futuro con la belleza de los sabios. Basta disfrutar cómo ejecuta sus piezas sumamente difíciles, casi imposibles de imitar, mientras en sus manos parecen juegos de niños sonrientes y dichosos.
En video: Ensamble de guitarras del Instituto Superior de Música del Estado de Veracruz, México, interpreta "Suite Habana", del compositor cubano Eduardo Martín: