
Arturo Chico O’Farril (La Habana, 28 de octubre de 1921-Nueva York, 27 de junio de 2001. Radamés Giro dice que fue el 28 de junio), es un clásico del jazz cubano (latin jazz), uno de los grandes orquestadores y compositores, creador del Cubop, colaboró y grabó –en Cuba y Nueva York–, con prestigiosos músicos, cantantes y bandas como las de Machito and The Afrocubans, Dizzy Gillespie, Stan Kenton, Glen Miller, Count Basie, Clark Terry, Gato Barbieri, Benny Goodman, David Bowie, Wynton Marsalis, Larry Harlow, Tjader, y Miguelito Valdés.
Coincidí con él en la presentación del documental de Fernando Trueba, Calle 54, en un cine de Manhattan, Nueva York, en el año 2001, precisamente unos meses antes de su fallecimiento. Chico estuvo presente allí, junto a una pléyade de músicos amantes de la música latina. Recuerdo que bajó de su auto negro Chrysler, y cuando todos se acercaron para saludarlo aproveché para hacerle algunas preguntas al gran músico cubano. Después del documental, en la recepción continué el diálogo con el maestro.
¿Qué recuerdos tiene de su trabajo en el cabaret Tropicana?
Eso fue en 1943 con la Orquesta de René Touzet, compositor de "La noche de anoche". Tropicana había comenzado en 1939, pero ya era reconocida por aquellos espectáculos fabulosos donde participaron Rita Montaner, Bola de Nieve y Chano Pozo. Yo simplemente era un músico de atril, después seguí para la Orquesta Bellamar dirigida por Armando Romeu –que después dirigió la Orquesta de Tropicana. Bellamar era una constelación de estrellas con Luis y Amadito Valdés, Félix Guerrero, Ernesto Grenet, Pucho Escalante, Gustavo Más, Armando Romeu y otros. Llegamos a tocar en el cabaret Sans Soucí. Tuve una etapa con la Lecuona Cuban Boys.
¿Usted conformó su propia orquesta?
Lo hice con el guitarrista Isidro Pérez, en el cabaret Montmartre, con lo mejor de aquellos momentos, eso era una constante. Disfrutamos mucho ese proyecto.
¿No cree que la música que usted hacía era un poco complicada.
La gente no bailaba con mi música, el público no la aceptaba.
¿Ese es el motivo por el cual se marcha a Nueva York?
En parte fue así, yo me dediqué a estudiar el jazz estadounidense. Tiempo después Benny Goodman me contrató para hacer arreglos.
¿Cuáles eran sus músicos preferidos?
Dizzy Gillespie y Charlie Parker, eran muy avanzados, me fascinaron en el momento en que el bebop se iniciaba. Tuve influencias de Stravinsky, en mi obra "The Afro-Cuban Jazz Suite" yo tuve influencias de "La consagración de la primavera".
¿Se dice que usted no le sacó todo el partido que podía a la música cubana?
En una determinada etapa la consideré muy simple, aunque en todo músico hay una evolución.
¿Pero, en música, lo complejo, no necesariamente es lo más triunfador?
Estoy de acuerdo.
¿También se sabía que usted no profesó con el rock and roll en la década de 1950, lo he leído en la revista Show, sigue pensando igual que hace medio siglo?
-Como le dije, los tiempos cambian, en Nueva York hice algunas incursiones en el rock and roll.
¿El mambo cómo lo recibió en la década de 1950?
Compuse músicas con células del mambo y la rumba.
¿Es cierto que escribió una versión sobre "La cucaracha", ese tema antológico de México, heredado de una varsoviana de 1860?
Eso fue en 1965 en el propio México «La cucaracha, la cucaracha/ ya no quiere caminar, / porque le falta, porque le falta/ la patica circular».
¿Cómo descubrió el jazz?
Mi familia era de músicos, desde niño respiré esa música. En una escuela militar donde estudié se escuchaba música de Glen Miller, Tomy Dorsey y muchos más. De Cuba admiraba la Orquesta Casino de la Playa.
¿Y qué nivel alcanzó musicalmente?
-Bueno, estudié armonía y composición con el director de orquesta Félix Guerrero, en Nueva York adquirí una especialización en los dominios de lo sinfónico con músicos como Wagennar, Wolpe y Overton.
¿De sus resultados musicales qué es lo que más recuerda?
Tengo 25 discos, aunque uno de los más sonado, en 1995, fue la nominación al Premio Grammy por el disco Pure Emotion. Se ha escrito mucho de mi obra, pero no lo he podido leer todo. Marsalis consideró que soy como el Duke Ellington del jazz latino y otros dicen que soy un revolucionario de la música.
¿Hábleme de su pieza cumbre "Cuban Jazz Suite"?
La empecé a escribir en 1945, pero la grabé en 1950 con la Afrocubans, junto a Gillespie, Charlie Parker. Ya empezaba a levantar vuelo.
¿Qué recuerdo tiene de La Habana de la década de 1940-1950?
-Una ciudad de mucha vida nocturna, se conformaron muchas jazz band para los grandes espectáculos de cabaret hechos para turistas. También se formaban sabrosas descargas de jazz; algunas de esas descargas las grabé en 1959, en Radio Progreso, para el sello Gema: Descarga I y Descarga II. Participaron Tata Güines, el negro Vivar y Walfredo de los Reyes. Esas descargas las grabó Tito Puente.
¿En ese 1959 es invitado del Club Cubano de Jazz, según me cuenta Leonardo Acosta?
Para esa ocasión compuse una suite que titulé "The Bass Family" y nos reunimos amigos músicos de la vieja guardia.
¿Cuándo llegó a Nueva York?
En 1948.
¿Qué relación tuvo con Frank Sinatra?
Yo acompañé a muchos cantantes, como Johnny Mathis, a Sinatra le organicé una orquesta en México.
¿Hábleme del trabajo que hizo con Gato Barbieri?
Le compuse el tema "¡Viva Emiliano Zapata!”. Con muchos montunos a lo cubano.
(Chico se ríe maliciosamente)
¿Cómo considera a Mario Bauzá?
Un genio de la música y por eso le dediqué un homenaje basado en la obra "Tanga", en el aniversario 80 de Bauzá en Broadway.
¿El proyecto de Buena Vista Social Club le debe mucho a Mario Bauzá, Chano Pozo, Machito y a usted?
En Manhattan me encontré con Juan de Marcos González, me dijo que se inspiró en Machito and The Afrocubans y en lo que hicimos en los 40 y 50.
¿En 1996 leí una entrevista de Isabel Leymarie, a la que le dice que el jazz latino se regenera por los aportes de los ritmos cubanos?
Le dije a la musicóloga que si el jazz latino (cubano) desapareciera, ello significaría el fin del jazz de los EE.UU.; y el mundo musical de Occidente con seguridad sufriría una catástrofe.
¿Eso quiere decir que Cuba es imprescindible en la música internacional?
Por supuesto.
Nota:
El 26 Festival Internacional Jazz Plaza, celebrado en La Habana, en diciembre de 2010, dedicó un espacio al músico Arturo Chico O´ Farrill y por ese motivo se presentó su hijo Artur O’Farril con su Orquesta y algunos de los músicos que antes fueran de Chico.
En video: Chico O’Farril y su orquesta en "Linda mujer"