
Los románticos no pueden permitirse ser desmemoriados o corren el riesgo de perder referentes para expresar sus sentimientos. Una frase, un verso o una melodía que caen en el inhóspito hondón del olvido, no suelen retornar.
Una parcela de la cancionista de Carlos Pueblas se balancea entre la omisión y el reconocimiento. Se trata de sus inspiraciones románticas, expresadas fundamentalmente a través del bolero.
El músico manzanillero inició su forja con canciones de corte romántico, años antes de convertirse en cronista de la cotidianidad política de Cuba y ser calificado como el Cantor de la Revolución.
Algunas de esas obras figuraron en su momento en las listas de éxitos de la música insular. Entre las que alcanzaron mayor popularidad –antes de ser prácticamente sepultadas por el boom de las sonoridades contemporáneas– destacaron: “Quiero hablar contigo” (grabada por Blanca Rosa Gil, Gina León, Miguel Ángel Piña),“Si todo terminó”, “ Te vieron con él”, “Qué sé yo” (Blanca Rosa Gil), y “Dime mi amor que voy a hacer sin ti”, “Este amor de nosotros”, “¿Quién se lo iba a imaginar? ”, “Dejemos de fingir” y “Cuenta conmigo“, interpretadas por el dúo de Clara y Mario.
Otros títulos menos difundidos son “Este es mi adiós”, “Fue un momento feliz” “Hay que decir adiós”, “La primera mujer que amé”,“Qué vano empeño”,“Si me acuerdo de ti”,“Si todo terminó”, “Te vieron con él” y “Yo fui sincero”.
Carlos Puebla tenía el don natural de una genuina inspiración musical, armónica y muy comunicante. Esas cualidades le convirtieron en un compositor prolífero con cerca de dos mil obras, entre boleros, sones y guarachas.
Como argumentamos con anterioridad, su obra no se limitó únicamente a reflejar la épica popular de los primeros años de la Revolución, sino que también abordó la canción de amor.
Excelentes temas en esas voces, vale la pena continuar siguiendolos a Ud.
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