
«No es un sueño, es verdad…». Así comenzó su soneto dedicado a la gesta iniciada el 10 de octubre de 1868 nuestro Héroe Nacional, José Martí, y que apareció publicado en los primeros meses de 1869, en El Siboney, un periódico manuscrito que circulaba entre los estudiantes de Segunda Enseñanza del Instituto de La Habana y algunos de sus profesores.
Según los historiadores este poema tiene el mérito de ser el primero escrito por Martí con un carácter patriótico, lo cual ejemplifica su precoz talento poético, pues contaba apenas con 16 años de edad.
El Apóstol se inspiró en el hecho protagonizado por Carlos Manuel de Céspedes y un grupo de patriotas cubanos, cuando se levantaron en armas contra el colonialismo español, en el batey del ingenio La Demajagua. Allí Céspedes presentó la bandera, liberó a sus esclavos, dio lectura al Manifiesto que indicaba las causas de la lucha que iniciaba, y proclamó sus dos principios básicos: la independencia y la igualdad de todos los hombres.
¡10 de Octubre!
No es un sueño, es verdad: grito de guerra
lanza el cubano pueblo, enfurecido;
el pueblo que tres siglos ha sufrido
cuanto de negro la opresión encierra.
El bárbaro opresor, estremecido, gime, solloza y tímido se aterra.
De su fuerza y heroica valentía
tumbas los campos son, y su grandeza
degrada y mancha horrible cobardía.
Gracias a Dios que ¡al fin con entereza
rompe Cuba el dogal que la oprimía
y altiva y libre yergue su cabeza!
En el siguiente video, realizado por CNC TV Granma, el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, expresa lo que significa para el pueblo de Cuba el 10 de Octubre de 1868: