La música campesina tampoco quedó al margen de la preocupación e interés de nuestros documentalistas.
Cuando el tema se hizo famoso, varias damas se atribuyeron ser las dueñas de aquellos ojos que dieron tema a esa sublime joya de la música.
Orishas ha vendido con todos sus CDs más de 750.000 copias en Europa, ha ganado dos Grammys… son los representantes por excelencia del hip-hop cubano en el mundo.
La aparición del del ICAIC resultó un fenómeno musical muy interesante asociado al nuevo cine cubano.
A velar a Papá Montero… zumba… ¡canalla rumbero!
Nuestro cine ha significado un laboratorio magnífico, de primer orden, para los compositores musicales cubanos.
Muchos de los grandes boleristas fueron mitos de la sabiduría popular. Fueron galanes, ídolos de nuestros abuelos y padres, de todos nosotros los que vivimos en este pedazo de tierra. Sin ellos, la vida sería muy triste.
Cada pueblo cuenta con un músico que resulta un símbolo del país. Cuba cuenta con Benny Moré quien simboliza lo campesino, el guateque, la vida bohemia, el bar, el cabaret, el espectáculo…