
Habana, Habana, si bastara una canción para devolverte todo lo que el tiempo te quitó. / Habana, mi Habana, / si supieras el dolor que siento cuando te canto y no entiendes que es amor…
CARLOS VARELA
La música y la poesía son el mejor pretexto para celebrar los primeros 500 años de esta urbe que es cuna de autores y estilos, una ciudad que canta alrededor de sus espacios, sus calles, su gente… La Habana es en sí misma canción y poesía.
Es poco probable que otras ciudades hayan sido tan aclamadas y cantadas como La Habana. Ni Nueva York, Londres, París, Roma o Venecia, que han inspirado muchas veces a poetas y compositores, tienen tantas canciones como ella. Nadie se ha mostrado indiferente ante su belleza, y es que La Habana es ciudad de añoranzas, de encuentros y reencuentros, de la nostalgia que aflora en la contemplación del mar en las puestas de sol junto al malecón; es un puente mitológico entre lo real y lo irreal, que se expresa de igual modo en el carácter sui géneris de sus habitantes.
Considerada una de las urbes más hermosas, La Habana fue declarada en el año 2014 una de las siete Ciudades Maravilla del Mundo por la fundación suiza New 7 Wonders. Es precisamente por su singular atractivo, sus melancólicos escondites, sus refinados jardines, costas efímeras y reveladoras construcciones, que La Habana y todos sus espacios han sido motivo de inspiración para disímiles artistas, cubanos e internacionales, que han decidido homenajearla y demostrarle ese amor al espacio citadino y a sus habitantes.
Milenarias manifestaciones artísticas han tratado de encerrar su esencia y revelar el significado y admiración por la auténtica tierra; pero sin lugar a duda la música y la poesía son los principales medios de expresión en los cuales la inspiración alcanza su plenitud.
Los lectores interesados tienen en este dossier una amplia muestra de esas canciones y poesías, y de igual modo diferentes miradas de escritores, ensayistas y periodistas, que aportan al imaginario de la ciudad.