La música campesina tampoco quedó al margen de la preocupación e interés de nuestros documentalistas.
La aparición del del ICAIC resultó un fenómeno musical muy interesante asociado al nuevo cine cubano.
Nuestro cine ha significado un laboratorio magnífico, de primer orden, para los compositores musicales cubanos.
Al triunfo de la Revolución un grupo de notables compositores se empeñaron en dotar al nuevo cine cubano de una sonoridad que contribuyera a realzar su significación.
En toda la obra audiovisual de Jorge Aguirre ha existido un especial cuidado en el empleo e incorporación de la música.
Desde 1959 al presente, el género documental ha venido a ocupar un importante espacio en el nuevo cine cubano.