En el barrio, me hice cubana. Con el triunfo de la Revolución, La Rampa se hizo de todos nosotros. La presencia de los barbudos simbolizaba una nueva era…
No es evocación nostálgica. Es una invitación a descubrir las claves de una ciudad…
No podemos borrar de la memoria ese rostro oculto tras La Habana suntuosa que mostraba su esplendor a los turistas…
Con los ojos abiertos al mundo, la cultura cubana ha demostrado siempre la capacidad de apropiarse de las diferentes corrientes y transformarlas en beneficio propio…
En el andar de los tiempos, cultura y nación se han retroalimentado de manera recíproca…